News & Events
February 2, 2015
El milagro de oír con una pastilla

[SPANISH] Comienza una nueva carrera para comercializar los primeros fármacos que frenen o incluso sean capaces de revertir la pérdida de audición

Si oye pero no siempre entiende lo que le dicen o tiene problemas para seguir conversaciones en ambientes ruidosos es posible que esté sufriendo una pérdida de la audición. Bien por haber expuesto a su oído a un ruido excesivo, por algún problema congénito o simplemente por el envejecimiento. Sea cual sea el origen, el tratamiento que un otorrino puede ofrecerle pasa casi siempre por un audífono o un implante cuando se trata de una sordera más profunda. Pero puede que dentro de cinco años tenga a su disposición una batería de nuevos medicamentos para frenar o incluso revertir la pérdida de oído.

No es ningún sueño. La industria farmacéutica se ha lanzado al desarrollo de fármacos y terapias que pueden revolucionar el tratamiento de los problemas de la audición y de otros trastornos tan comunes como los vértigos y los acúfenos, esos ruidos que solo existen en el interior de nuestros oídos.

La nueva diana de los laboratorios
El oído ha pasado de ser un órgano olvidado para los gigantes farmacéuticos a su nueva diana. El negocio es atractivo. En un mundo cada vez más envejecido, casi la mitad de la población que supera los 75 años tiene algún problema de audición.

Novartis, por ejemplo, ha empezado a probar con un grupo de voluntarios una terapia génica que busca restaurar la audición perdida de la forma más natural posible: regenerando las células ciliadas. Estas células son claves en la audición porque transforman la señal acústica que llega del exterior en una señal eléctrica que puede entender el cerebro.

Terapia génica, directa a la cóclea
Las células ciliadas, alojadas en la cóclea, mueren por agresiones externas y no vuelven a nacer, a diferencia de lo que sucede en el oído de las aves que sí se regeneran. Estas células se atrofian por el daño de infecciones, uso de antibióticos, por el envejecimiento, por el trauma de ruidos como el que llega a través de los auriculares o se sufre en un concierto… «Si se lograra regenerar estas células se erradicarían la gran mayoría de las sorderas», advierte el catedrático José Manuel Juiz, responsable del Instituto de Investigación en Discapacidades Neurológicas de la Universidad de Castilla-La Mancha (Idine).

El tratamiento que ensayan Novartis y la compañía Gen Vec en el Hospital de Kansas (EE.UU.) se ha desarrollado gracias al descubrimiento de un gen llamado Atoh1 que actúa como un interruptor maestro para activar el crecimiento de las células ciliadas del oído interno. El fármaco experimental (conocido como CGF166 ) se inyecta en el oído interno sin exponer al resto del organismo. El gen «viaja» en un virus modificado para que resulte inofensivo hasta el interior de la cóclea (caracol) para forzar el crecimiento de las células ciliares. Los investigadores creen que solo será necesario aplicar el fármaco una sola vez para poner en marcha la regeneración. Rob Gerk, un estadounidense de 31 años que tuvo meningitis de niño, ha sido el primero en probarlo, y aún no se tienen resultados.

Share: