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July 8, 2016
Alteraciones del Neurodesarrollo

[SPANISH] Cuando se habla de estas alteraciones, se hace referencia a un crecido número de problemáticas de distinto orden y gravedad que impactan sobre la calidad de vida de las personas implicadas

El primer concepto que hay que tener en claro es que el cerebro del niño no es una réplica en miniatura del de los adultos, sino que se encuentra en pleno desarrollo.
Su formación comienza desde el momento mismo de la vida, diferenciándose sus células de las demás, que cumplirán otras funciones, y ya alrededor de los 42 días de la gestación empiezan a formarse las primeras neuronas corticales, las que continuarán proliferando hasta 120 días después a un ritmo vertiginoso, para completarse hacia mediados del último tercio del período gestacional.
Las neuronas van migrando para ubicarse en su posición final, estableciendo conexiones sinápticas, construyendo los circuitos nerviosos y formando los distintos sistemas funcionales.
Tanto las células nerviosas como las musculares tienen la capacidad de ser excitables, esto es, reaccionan ante los estímulos. En el caso de las primeras, son capaces de reaccionar, aprender y transmitir.
El sistema nervioso es el que se halla menos maduro en el momento del nacimiento, al extremo de que todavía no se completó la dotación de neuronas, así como tampoco la red neuronal está consumada, sino que apenas ha logrado establecer los mecanismos reflejos indispensables para la vida vegetativa y un atisbo de conexión con el mundo circundante, fundamentalmente con la madre.
Es entonces cuando comienza un proceso que implica al crecimiento, a los estímulos externos e internos y a la experiencia, que van completando y madurando el cerebro, perfeccionándolo, lo que se logra aproximadamente a los dos años de edad, aunque no se detiene allí, sino que los más recientes estudios señalan que se extiende incluso hasta después de los 30 años.
Es para destacar que el ritmo de crecimiento, el establecimiento de las redes y la maduración cerebral es inversamente proporcional a la edad, esto es, se va enlenteciendo con el transcurso del tiempo.
Es por esta circunstancia que el niño va adquiriendo habilidades a medida en que madura y completa las distintas áreas del cerebro, lo que hace que sea capaz de lograr motricidad fina, de caminar, de hablar, de iniciar un aprendizaje sistemático, etc.
Como el sistema nervioso es excitable y aprende de aquello que lo incentiva, la estimulación cumple un papel fundamental a partir del nacimiento.
En este sentido, aquellos niños a los que se los estimula poco usualmente demoran más en lograr las competencias esperables para su edad cronológica, aunque también la sobre-estimulación puede resultar perjudicial ante un sistema nervioso inmaduro que recibe demasiadas señales que no puede procesar.
En un desarrollo típico, las etapas se cumplen sin inconvenientes, con desviaciones no significativas de la media. Pero hay distintas situaciones que pueden provocar las Alteraciones del Neurodesarrollo.

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